A partir del mes que viene
Literactiva -este blog- comienza una nueva andadura. Dejará de ser una bitácora personal para pasar a ser una
web, con más contenidos y más actualizada que de costumbre -uno o dos artículos al mes en la actual etapa-. No en vano se ha unido
Depresiv al proyecto, con lo cual indudablemente habrá un salto en la calidad de los artículos, aunque -todavía- no he logrado convencerle para que hable en el próximo
podcast.
El cambio responde a una necesidad básica:
la difusión de la ficción interactiva a toda persona ajena al mundillo de las aventuras conversacionales y la retroinformática. Personalmente me frustra mucho cuando amigos míos quieren probar alguno de los juegos de texto que hago o que juego e invariablemente al preguntarles que tal fue la experiencia me dicen que no supieron qué hacer al llegar al
CAAD.
Entiéndase bien lo siguiente: esto no pretende ser una crítica al actual funcionamiento de la
web del
CAAD, que para la gente ya iniciada funciona de maravilla -ahí está la wiki, el
SPAC, el Planeta Aventurero y los foros- pero que al profano le suena todo a chino, y no sabe dónde está el botón mágico para jugar inmediatamente. Ésta es la razón de ser de
Literactiva, la de proporcionar el botón mágico para entrar de lleno en la ficción interactiva, sin más preámbulos. Una vez que se haya probado y disfrutado de la experiencia, el que quiera adentrarse más a fondo en el tema siempre tendrá a mano el
CAAD, la verdadera comunidad de los aficionados a éste género. Porque
Literactiva no nace con vocación de comunidad, sigue siendo mi proyecto personal, el cual inicié hace ya cuatro años con éste blog, para acercar los relatos interactivos al mayor número de gente posible.
No negaré que a veces soy crítico con el funcionamiento del
CAAD, pero la realidad es que el
CAAD no tiene ningún error en su funcionamiento, es una comunidad y las cosas se realizan mediante votación, por lo que si algo gusta o no gusta en el
CAAD es porque una mayoría lo ha decidido así. Sin embargo no veo una firme apuesta por la claridad y la sencillez en la
web, algo que considero básico. También observo una tendencia hacia la
retroinformática en lugar de hacia la literatura, aunque como todo en el
CAAD, esto es debido a los gustos de una mayoría. Pero lo más importante de todo ésto, es que al profano lo anteriormente expuesto le da igual. Le da exactamente lo mismo porque lo que quiere es entrar y jugar. Simple y llanamente.
Literactiva tampoco va a informar sobre sistemas de programación, ni va a tener un foro. Para eso hay una comunidad que es el
CAAD. Pero en
Literactiva sí van a tener cabida otras formas de narrativa no lineal que en el
CAAD no aparecen habitualmente: el hipertexto, los libro-juegos, la poesía, los juegos narrativos... temas éstos que rara vez tienen eco en la comunidad. Por otro lado, decir que mi participación en el
CAAD seguirá siendo la misma que hasta ahora, incluyendo la
maquetación del
SPAC en
pdf, entre otros quehaceres -como la participación en
comps o la organización de las mismas- así que en ése sentido todo sigue igual.
Éste blog seguirá abierto y se irá actualizando con mis proyectos, mi Serie Minúscula y otras hierbas, pero los temas de información, opinión y el
podcast se irán trasladando gradualmente a la nueva
web. Poco más puedo añadir de momento, si alguien tiene cualquier duda puede dejar sus comentarios a pie de artículo. En fin, creo que he explicado con bastante detalle los objetivos de ésta nueva andadura y os animo a todos a visitar la nueva
Literactiva, que espero sea del agrado de todos e interesante tanto para los
caadieros como para los que no lo son. Un saludo para todos, y gracias por leer hasta aquí sin desfallecer.